La Central, un punto de encuentro para
El inicio de un espacio para la comunidad
Desde nuestra apertura el 3 de mayo de 2018, trabajamos para convertirnos en un punto de encuentro para las comunas 8, 9 y 10, así como para barrios tradicionales como Villa Hermosa, Buenos Aires y La Candelaria.
Más que un centro comercial, La Central se pensó como una centralidad urbana: un lugar donde las personas pueden encontrar todo en un mismo lugar y donde la comunidad puede reunirse, disfrutar y compartir.




Un lugar para disfrutar la ciudad
La Central es un espacio pensado para vivir experiencias. Aquí se encuentran marcas, gastronomía, entretenimiento y servicios que hacen de cada visita una oportunidad para compartir.
Salas de cine
Espacios de entretenimiento
Zonas de videojuegos y simuladores
Experiencias gastronómicas
Espacios para eventos y actividades culturales
Coworking
Uno de nuestros espacios más representativos es el jardín colgante del patio central, un entorno natural que recorre los seis niveles del centro comercial con diferentes especies de plantas tropicales, creando un ambiente único en medio de la ciudad.
Un centro comercial conectado con su entorno
Desde su construcción, La Central ha estado comprometido con el desarrollo de la comunidad que lo rodea.
Como parte de este compromiso, se construyó un edificio de 1.100 m² para la Institución Educativa Gonzalo Restrepo Jaramillo, con aulas y laboratorios que hoy benefician a cientos de estudiantes.
Creemos en un modelo de desarrollo que fortalece el entorno y aporta al bienestar de la comunidad.
Comprometidos con el medio ambiente
Nuestro edificio cuenta con sistemas de aprovechamiento de aguas lluvias para mantenimiento y riego, así como paneles solares que contribuyen a la eficiencia energética.
Durante su desarrollo, se sembraron 1.500 árboles nativos en la zona, apoyando la recuperación ambiental del territorio.
Certificación LEED Platinum
Uno de los reconocimientos más importantes en sostenibilidad a nivel mundial.
Miradores hay miles en Medellín, pero tan cerca, en el centro, a la vuelta de la esquina, solo acá.
Un lugar en el punto exacto del centro-oriente para ver el sol escondiéndose detrás de las montañas.
Donde la comida sabe a cielo, donde la pola te cabe en el bolsillo y donde uno queda es hechizado con la vista.
Acá arriba podés asistir a los eventos semanales, celebrar tus grados, tomarte unos guaritos con tu parche, contemplar las luces de la ciudad desde la rueda de Chicago, o simplemente venir a tener una cita con Medellín.